En las pantallas… la luna cayó, las vías de tren se iluminaron por la luz de una locomotora frenética, conducida por el mismisimo demoño. Dentro, una mujer voluptuosa enloquecía con sus movimientos a un demonio con cara de Angus Young, inundada de lujuria, hasta se le paró … ¿la cola! (ja!) Adentro suceden muchas cosas entre los personajes animados. El tren no detiene su carrera y se acerca cada vez mas rápido, el ruido es intenso el diablito echa mas carbón, quiere ir mas rápido… atraviesa la lona de fondo y se incrusta en el escenario, estallidos, cohetes, las llantas lanzan chispas, flamas resultan de la colisión mientras las guitarras disparan riffs, la batería se convierte en metralla y los 5 australianos se apoderan del escenario, la voz de Brian Johnson ataca sin piedad las bocinas y todo mundo se vuelve loco al ritmo de Rock ‘n roll train, el primer track de su nuevo disco. Así empezó la cita con AC/DC. La locomotora se quedó en el escenario como unas ¾ partes de lo que duró el concierto, con su chacuaco humeante.
La noche prometía y cumplió… siguieron Big jack, back in black y otras clásicas cuyo orden no recuerdo, pero eso que importa, las tocaron. Un sonido excelente aunque al principio no encontraban la ecualización perfecta, pero buen volumen, hacía mucho tiempo no escuchaba un audio tan bueno en el foro sol. Fue espectacular ver a Johnson correr de un extremo de la pasarela hasta el escenario, brincar y colgarse del badajo de una campanota y tañerla columpiándose, así empezó Hell bells, se escuchaba inmejorable, esa rola es de mis favoritas y fue casi orgásmico escucharla alta y clara, a partir de este momento el audio fue casi perfecto.
Bueno, espectáculo fue todo, desde el escenario con 3 pantallas, pasarela con plataforma levadiza en el extremo, en la parte alta unas gorras como las que usa Angus Young, con cuernitos que prendían intermitentes, la iluminación un poco old school, totalmente al estilo de AC/DC, y una bandototota cuya edad se la pasan por el arco del triunfo, Malcom y compañía hasta atrás pero siendo bien importantes en el sonido del grupo. Brian cantando y arengando a la gente “c´mon Mexico, I can’t hear you!” Angus sigue siendo el mismo chamaco con shorts, inquieto, que se adueña del escenario y que se aventó un mega-solo (largísimo) bastante prendido, es impresionante como conecta con la gente, haciendo alarde de técnica, explotando al maximo su Gibson. Ver como una muñecota inflable bien frondosa y bien generosa se montaba en la locomotora friccionándose como … ustedes entienden (jaja) y ellos tocaban whole lotta Rosie. Los cañones de papel o no sé que era que se fusionaba con la iluminación durante el solo de Angus mientras el se iba hacia arriba con la plataforma. El final apoteósico, con los clásicos cañones lanzando bolas de fuego en la última rola del encore: For tose about to rock (we salute you), abrieron toda la iluminación, terminaron despidiéndose brevemente para abandonar el foro sol dejarnos con un espectáculo pirotécnico de poca su mami.
Todo eso sucedió en solo dos horas, y esas dos horas quedaron grabadas en mi mente como uno de los mejores conciertos de mi vida y quizá el mejor de este año. Esperaba un buen show y eso vi, creo que no defraudaron a nadie. Si acaso, me habría gustado escuchar otros tracks como flick on the switch o let me put my love in to you, pero es difícil crear un set list con tantos discos exitosos. Así que me doy por bien servido.




